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SEGURIDAD
HUMANA Y DERECHOS MIGRANTES YA:
DÍA INTERNACIONAL DEL MIGRANTE 2006
Hoy, el 18 de Diciembre del 2006, en observación
del Día Internacional del Migrante de la Organización
de Naciones Unidas (ONU), juntos y de pie llamamos al
gobierno de los Estados Unidos y a las Naciones Unidas
mismas, a proteger los derechos humanos de los y las
inmigrantes y refugiados. Expresamos nuestra preocupación
sobre la situación en que viven cientos de miles
de inmigrantes y refugiados que buscan “la seguridad
humana” – la paz, la seguridad, el trabajo,
el alojamiento, las libertades civiles, el acceso a
la cultura, la educación y la salud, mientras
están siendo criminalizados, discriminados y
sometidos a nuevas formas de detenciones raciales, por
creencias religiosas, por su origen nacional y étnia
que son practicadas como parte cotidiana del control
policíaco y los servicios migratorios.
El
18 de Diciembre celebra el día en 1990 cuando
la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención
Internacional para la Protección de los Derechos
de Todos los Trabajadores Migratorios y los Miembros
de Sus Familias. Es el día cuando reconocemos
la contribución enorme que los y las migrantes
hacen a todos los países de nuestro mundo.
La
migración continúa siendo un fenómeno
creciente, global. Más de 185 millones de personas
globalmente, o una de cada treinta y cinco personas,
son migrantes – viviendo, trabajando, creando
familias y construyendo comunidades en lugares afuera
de sus países de origen. Sin embargo, las políticas
y prácticas de migración muchas veces
no protegen los derechos humanos de los y las migrantes
y, en muchos casos, contribuyen a abusos mayores y sistemáticos.
Hacemos
un llamado exigiendo una política migratoria
nacional en los EEUU basada en los principios de la
seguridad humana con dignidad, justicia e igualdad,
y que protegen los derechos civiles y humaos de todos
y todas, sin importar su raza, color, clase social,
religión, etnia, origen nacional, género,
orientación sexual, habilidad, condición
migratoria o de ciudadanía.
Hacemos
un llamado a todos los países y a los Estados
Unidos, a ratificar la Convención Internacional
para la Protección de los Derechos de Todos los
Trabajadores Migratorios y los Miembros de Sus Familias
de la ONU, la cual establece un marco integral para
proteger los derechos de los y las migrantes. Felicitamos
a las 35 naciones que han ratificado a la Convención
y les urgimos a que cumplan plenamente con las metas
y los mandatos de este acuerdo importante.
Aplaudimos
las movilizaciones sin precedentes de las comunidades
inmigrantes alrededor de los EEUU de este año,
las cuales llamaron por el reconocimiento de los derechos
de los y las inmigrantes y el fin a los ataques contra
comunidades inmigrantes. En denuncia firme del proyecto
de ley Sensenbrenner, HR 4437, y otros proyectos de
ley en el Congreso, millones de familias, trabajadores
y comunidades inmigrantes y sus defensores tomaron las
calles durante el año pasado desde Chicago a
Houston, desde Los Ángeles a Boston, y de Seattle
a Miami, manifestando una voluntad amplia llamando por
una reforma migratoria integral y verdadera.
En
los Estados Unidos, la región fronteriza entre
EEUU y México particularmente, continúa
sufriendo la intensificación de a militarización
con impunidad y se ha convertido en una zona deconstitucionalizada
donde las comunidades y los y las inmigrantes sufren
detenciones raciales y sometidos a detenciones y deportaciones
injustas. Condenamos a la Administración de Bush
y al Congreso estadounidense por aprobar la construcción
de unas adicionales 700 millas de muros, la vigilancia
electrónica y el despliegue de 6,000 tropas de
la Guardia Nacional a patrullar la frontera. Estas políticas
e iniciativas de control fronterizo y policíaco
migratorio, implementándose con impunidad, sólo
han servido para forzar a los y las migrantes a cruzar
por zonas fronterizas más remotas, desoladas
y peligrosos, resultando en la muerte de centenares
de migrantes cada año y un sin número
de desaparecidos en el desierto, creando una pérdida
dolorosa para sus familias y comunidades.
Rechazamos
las propuestas restrictivas de inmigración en
el Congreso que criminalizarían a los y las migrantes
a través de control fronterizo intensificado
y entienden estas estrategias inhumanas de control migratorio
al interior. También rechazamos el “pacto”
de propuestas actuales que contienen programas de trabajadores-huéspedes
(braceros) los cuales expanden y mantienen a una capa
de trabajadores migratorios en condiciones subhumanas,
inevitablemente exponiendo a los trabajadores migratorios
a los abusos de los empleadores. Además, denunciamos
tales provisiones que aseguran a las corporaciones una
fuente de trabajo barato, disponible para usar y disponer
según sus demandas económicas.
Apoyamos
la atención incrementada de las Naciones Unidas
a la migración en ocasión de su Diálogo
de Alto Nivel sobre la Migración y el Desarrollo
de este Septiembre pasado y felicitamos a los Estados
Miembros y al Secretario General por reconocer la importancia
de proteger los derechos de todos y todas migrantes.
Sin embargo, deploramos la falta considerable de inclusión
de la comunidad de migrantes en el diálogo mismo
y continuamos expresando nuestra preocupación
grave que la propuesta del Foro sobre Migración
y Desarrollo sólo incluiría la participación
de la sociedad civil cuando los Estados Miembros lo
considera “deseable y apropiado.” Como las
Naciones Unidas misma reconoce, políticas justas
y efectivas sólo pueden ser logradas con la participación
plena y democrática, que en torno a las políticas
migratorias, tienen que incluir a las comunidades de
migrantes.
Creemos
que los EEUU tiene que cumplir su compromiso de proteger
los derechos humanos de todos los miembros de nuestro
país y del mundo. Como parte de la comunidad
internacional de derechos humanos, denunciamos la muerte,
el desplazamiento forzado y la creación de nuevas
poblaciones de migrantes y refugiados como resultado
de la política externa y la beligerancia militar
de los EEUU en el Medio Oriente y en el resto del mundo.
En
este Día Internacional del Migrante del 2006,
y vislumbra el año nuevo, renovemos nuestro compromiso
a lograr la seguridad humana para todos y todas –
el compromiso de tener el derecho de vivir libres del
temor, el racismo y la xenofobia, -- y el compromiso
a la seguridad y defensa de los derechos humanos de
todas las comunidades.
xxx
lista
de endosantes aqui...
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