|

|
Alto a la Guerra en el Extranjero
Alto a la Guerra Doméstica contra Inmigrantes,
Refugiados y Comunidades de Color
Hacemos
un llamado a que los Estados Unidos cese la amenaza
de guerra contra Irak.
Hacemos
un llamado a que se termine la creciente guerra doméstica
contra los derechos de las comunidades inmigrantes,
refugiados, y pueblos de color. Debemos de proteger
nuestros libertades civiles, derechos civiles y constitucionales
si queremos asegurar el bienestar público y la
seguridad.
Alzamos
nuestras voces y extendemos los brazos en solidaridad
con las víctimas de violencia racista de Estados
Unidos dentro y fuera del país.
Guerra
en el Extranjero y Guerra en Casa
La
guerra eminente contra Irak trae consigo la amenaza
de desplazar violentamente a comunidades enteras en
el Medio Oriente, creando nuevas generaciones de refugiados
y desplazados. Durante la Guerra del Golfo de 1991,
más de cinco millones de trabajadores migrantes
de Asia, el Medio Oriente y otras partes del mundo se
vieron forzados a huir para salvar sus vidas. Incontable
número de personas de Irak y Kuwait se convirtieron
en víctimas de guerra.
El
ímpetu de guerra de Estados Unidos también
tiene un impacto desproporcionado sobre los inmigrantes,
refugiados, y comunidades de color que viven en Estados
Unidos. Nuestras comunidades están sufriendo
de políticas domésticas desiguales que
resultan en altos niveles de desempleo, encarcelamiento,
y servicio militar. Las leyes y políticas anti-terroristas
criminaliza aún más a comunidades enteras,
trastorna vidas, y empobrece a familias que sufren de
haber tenido a un miembro de su familia detenido o deportado.
La
guerra permanente contra el terrorismo del
Presidente Bush ha sembrado temor y creado confusión,
aumentando la ansiedad pública y el estereotipo
de que los terroristas están viviendo entre
nosotros. Se han desatado una serie de políticas,
prácticas, medidas, y leyes dirigidas a los inmigrantes
y refugiados. Las tres leyes anti-terroristas más
importantes desde el 11 de septiembre - la Ley Patriota,
la Ley de Seguridad de Transporte y Aviación,
y la Ley de Mejoramiento en la Seguridad Fronteriza
y Reforma al Programa de Visas - criminaliza a los inmigrantes,
prolonga la fracasada militarización de la frontera,
y da medidas de impunidad a las fuerzas de control migratorio.
Las medidas anti-terroristas del 11 de septiembre han
aumentado la militarización de la frontera que
ha resultado en más abusos y muertes de inmigrantes
que cruzan para trabajar en EE.UU. El FBI y el Servicio
de Inmigración y Naturalizacion (SIN), con otras
fuerzas locales, estatales y federales, han sistemáticamente
aumentado el hostigamiento e implementado redadas en
donde los inmigrantes viven, trabajan, veneran, estudian,
y se divierten.
Política
Equivocada y Derechos de los Inmigrantes
Inmediatamente
después del 11 de septiembre, usando el perfil
racial, étnico y religioso, el SIN, el FBI y
otras fuerzas policíacas empezaron a arrestar
y, en muchos casos, a deportar cantidades de hombres
árabes, musulmanes, y del sur de Asia como parte
de la histeria anti-inmigrante/anti-terrorista que invadió
al país. El gobierno todavía no ha rendido
cuentas de las miles de personas que detuvo, deportó,
y desapareció ilegalmente. El procedimiento migratorio
NO es un procedimiento criminal. En muchos casos el
gobierno utiliza leyes migratorias cuando no encuentra
otra manera de enjuiciar a un individuo o grupo. Las
leyes migratorias tienen técnicas inherentes
que ponen a grandes sectores de las comunidades inmigrantes
en riesgo de ser deportadas.
Bajo
la pantalla de seguridad nacional, una coalición
de agencies del gobierno federal y bajo el liderazgo
del Departamento de Justicia dieron rienda suelta a
la Operación Tarmac en contra de
trabajadores de aeropuertos de bajos salarios, incluyendo
a ciudadanos y no-ciudadanos. Mientras que más
de 1,000 trabajadores mayoritariamente latinos y asiáticos
han sido arrestados y deportados, cientos más
perdieron sus trabajos y ningún solo terrorista
fue encontrado.
Miles
de trabajadores de seguridad de aeropuertos que son
residentes permanentes legales perdieron sus trabajos
después de que la federalización de éstos
puestos de inspección ahora requiere la ciudadanía
estadounidense.
El
actual Programa Especial de Registro es
solamente el último ataque contra los derechos
de las comunidades árabes, africanas, y asiáticas
que posiblemente se convierta en la base de redadas
en contra de otras comunidades de inmigrantes.
Todos
los programas, las políticas, prácticas
y leyes anti-terroristas y migratorias que están
dirigidas a las comunidades de inmigrantes y refugiados
tienen que terminar.
El
parar la guerra en el extranjero tiene que incluir el
parar la guerra contra los inmigrantes, refugiados,
y todas las comunidades de color aquí en nuestro
país.
Restauren
las Libertades y Protecciones Civiles
Leyes
y políticas que están dirigidas contra
grupos basándose en creencias religiosas, cultura,
etnia, raza, o condición migratoria es aborrecible
en todo el mundo. Nuestra Constitución y los
tratados internacionales prohíben este tipo de
discriminación, abuso, y la violación
de los derechos humanos y principios más básicos.
Nuestros ideales más enorgullecedores como el
habeas corpus, el debido proceso de la ley, y la inocencia
hasta ser probado culpable han sido abandonados mientras
que la administración de Bush se lanza a la guerra.
JUNTOS
DEBEMOS:
- PEDIR
CUENTAS a todos los oficiales electos responsables
de haber atropellado la constitución y estropeado
los derechos civiles y humanos en esta guerra
contra el terrorismo.
- DEROGAR
los programas, las políticas, las prácticas,
y las leyes anti terroristas en la aplicación
leyes migratorias.
- PREVENIR
el continuo deterioro de garantías constitucionales,
tal como el Acta PATRIOTA II recientemente denunciado,
que anularía la ciudadanía y otros derechos.
- PARAR
la violencia basada en odio y los perfiles raciales,
étnicos, y religiosos que son ilegales.
- DEFENDER
nuestras libertades a través de realzar todas
las protecciones y procesos constitucionales, incluyendo
la responsabilidad de la FBI, la SIN, y otras agencias
policíacas.
- GARANTIZAR
a todos los miembros de nuestras comunidades, sin
referencia a su condición migratoria, el vivir
con paz, tranquilidad, y seguridad.
Poner
fin a la guerra doméstica contra los derechos
de inmigrantees, refugiados, y las comunidades del color
garantizará la paz, la tranquilidad, y la seguridad
de todas comunidades en los EE.UU.
FIRMADO
(Lista Parcial de Endosamientos*)
* Para endorsar esta declaración, por favor de
enviar un email or llamar:
Red Nacional Pro Derechos Inmigrantes y Refugiados;
Tel (510) 465-1984 ext 305
Email: agarcia@nnirr.org
Esta
declaración también está disponible
haciendo clic en: www.nnirr.org
NNIRR
310 8th Street Suite 303, Oakland, CA 94607
Tel (510) 465-1984, Fax (510) 465-1885
top
|